ECLIPSE ATRAPADO
En contra de como he titulado este post, entre todos los
ojos que observábamos el cielo no pudimos ni encerrarlo, ni retener ese
maravilloso y breve momento de cuando vimos el eclipse en su totalidad.
Antes del suceso, meses antes, vi fotos, videos y todo
cuanto caía en mis ojos sobre ello pero amigos míos, nada se acerca ni de lejos
al momento de verlo en directo.
Es difícil describir con palabras ese momento pues cada uno
lo viviríamos de una manera, aunque no creo que me equivoque si hay algo que
todos sentimos, una gran emoción.
Yo lo viví así: Con la mejor compañía que podría soñar, mi
hijo, la cámara de fotos y agua (mucho calor)
Cuando comenzó fui consciente con aún los nervios propios de
ser consciente de que vería algo que ya jamás volvería a ver, observe como el
sol tenia los primeros mordiscos de la luna y como poco a poco le ganaba
terreno para tratar de atraparlo y hacer que del día pasáramos a la noche. En
ese momento noté en mi cuerpo a pesar de mi bello erizado como la temperatura había
bajado y fue entonces cuando me despojé de las gafas y me invadió una emoción
sin igual, me rendí ante la belleza que mis ojos podían alcanzar, una belleza y
emoción que crecían por momentos, hasta explotar con las lagrimas que sin poner
resistencia ante tal acontecimiento salían de mis ojos. Tanta luz alrededor del
oscurecido totalmente sol, hasta que el astro rey fue apareciendo con todo su esplendor,
despidiendo a la luna poco a poco.
Una experiencia inolvidable unas imágenes que no creo que se
borren jamás de mis ojos. Yo no me sentí empequeñecida ante tan hermoso echo,
no me podría jamás comparar con la grandeza del universo, y sé que soy minúscula
ante él cada vez que le miro y trato de atrapar a la luna y ayer a los dos. Me sentí
afortunada, me sentí llena de belleza y de una emoción incontenible y me deje llevar
para sentir.
Comentarios
Publicar un comentario
Tu opinión es importante para mi. Por favor comenta la entrada